|
||||||||||||||||||
|
En la historia de la televisión argentina, esta creación de Alejandro Romay asoció al más exitoso ciclo de música porteña, con aquel que alcanzó mayor permanencia en el tiempo. Fue el más longevo de los programas de la televisión argentina. Ningún otro logró lo que "Grandes Valores del Tango" consiguió durante muchísimo tiempo, algo así como cuarenta años de permanencia en la pantalla chica, no obstante haberse emitido mayormente, durante la peor etapa de la historia del tango. .
conductor. El programa llegó a tener el suficiente éxito, como para que se llegara a publicar una revista con su mismo nombre. Menos de un año después de su comienzo en televisión, Juan Carlos Thorry habría de reemplazar a Hugo del Carril, convirtiendo en un verdadero éxito el programa auspiciado, en aquel entonces, por Héctor Perez Pícaro S.A y su “Trébol de la buena suerte”, que promocionaba así, una cadena de negocios de venta de electrodomésticos. El programa salía al aire, habitualmente en vivo y en directo, desde el estudio mayor de Canal 9, un lugar de prosapia “tanguera” que fuera en el pasado, el famoso “Armenonville”.
cuarenta y el cincuenta, que aún guardaban en sus pies y en sus oídos, verdaderos sentimientos tangueros. El tango estuvo presente desde el comienzo de la televisión, allá en el año 1951; pero tal vez por estar ligada su iniciación a radio Belgrano y no a Splendid o El Mundo, el tango nunca se distinguió en la pantalla chica, por lo cual, desgraciadamente, no se aprovechó la disponibilidad de muchísimos grandes artistas en el mejor período de sus carreras.
Pronto las demás compañías habrían de promocionar nuevos programas en otros medios, para así promocionar a sus respectivos artistas. Fue entonces cuando Horacio Salgán (para discos Philips), resucitó su orquesta para aparecer por la T.V. y “regrabar” la mayor parte de su repertorio; en tanto que Canal 13 lanzó el programa "Copetín de tango", una producción de la CBS para vender discos de Julio Sosa. Como ya dicho, cuando “Grandes Valores del Tango” comenzó a emitirse, el programa estaba restringido para ciertos artistas, contratados por algunos otros sellos discográficos y canales de televisión. Sin embargo, después de 1964 esas restricciones se terminaron y así se abrieron sus puertas a todos los artistas. Juan Carlos Thorry fue el conductor más reconocido de “Grandes Valores del Tango”, pero llegado el tiempo del recambio, Alejandro Romay puso en práctica una interesante estrategia para acercar el programa al público juvenil y colocó a su frente a Silvio Soldán, quien para ese entonces hacía “capote” en la conducción de "Feliz domingo", un espectáculo destinado a la juventud, con lo cual – conciente o inconcientemente – se repite la historia que diera origen al “Glostora Tango Club”, bajo el slogan de “La cita de la juventud triunfadora”. Una especial característica de Soldán era, pasar del show a la tanda publicitaria, diciendo la frase “Un corte y una quebrada y ya volvemos”.
orquesta estable de “Grandes Valores” que actuaba constantemente, cuando no lo hacía un conjunto de mayor nombradía. Esa orquesta estuvo durante muchísimos años al frente de Armando Cupo quien, junto con otros integrantes del elenco, constituirían a partir de 1972, un dignísimo conjunto “tanguero” que se llamó “Sexteto Mayor” y que habría de perdurar hasta nuestros días. En el elenco estable también había bailarines y un grupo de cantores que se incorporaban ocasionalmente a los conjuntos más famosos que desfilaban por el programa, alternando sus voces con las estables de la agrupación, aunque esa inmensa conjunción de talentos no llegaría – desgraciadamente - jamás al disco. No podemos avanzar sin recordar los “Concurso de Cantores” que ocuparon mucho espacio de la programación de “Grandes Valores” y del cual “salieron” renombrados intérpretes, que aún hoy nos encantan con sus voces. Otros, desgraciadamente, se fueron para siempre pero su figura ha quedado anclada al recuerdo de éste programa.
tuvo que cambiar su nombre por "Grandes Valores de Hoy y de Siempre". Es preciso destacar que Alejandro Romay fue una persona que abrió sus micrófonos y sus cámaras a los artistas, sin preocuparse por su ideología, lo cual le valió un eterno agradecimiento de esa comunidad. Distintos homenajes realizados al maestro Osvaldo Pugliese, a Tita Merello y a otros intérpretes, son un ejemplo de ese proceder. Pero bajo su ala, se formaron otras personalidades de la televisión, que habrían de arrebatarle lo que él había conseguido. Quienes así actuaron, demostraron ser unos fracasados absolutos, a la vez que incapaces de manejar un canal de televisión en nombre del estado y por lo tanto fue el “pueblo” quien tuvo que pagar - con mayores impuestos – esos errores.
esperanzas de una gran reconstrucción y recuperación para todos los argentinos. Sin embargo un hecho doloroso enturbió la alegría de los “tangueros”: A los pocos días del 10 de diciembre de 1983 y por decisión propia, Armando Pontier ponía punto final a su vida. Para culminar esta etapa vale decir que con el tiempo, se perdieron los archivos del programa (o por lo menos hoy, son inaccesibles y todos esperamos que algún empresario invierta en su búsqueda). Lo mejor de "Grandes Valores" estaba en ese pasado grabado “en blanco y negro”. Aun así, y con la vuelta de Alejandro Romay a Canal 9,"Grandes Valores del Tango" recuperó su nombre y durante diez nuevos años, se pretendió recobrar su antaño esplendor. Se luchó para lograrlo y en un principio el “todo poderoso señor “rating” acompañó la propuesta, pero finalmente el ciclo no podía competir con Canal 13, ni con Telefe y las cuentas “ya no cerraban”. Cuando Silvio Soldán se fue del Canal 9 (no precisamente para seguir asociado a la música popular) se acabó "Grandes Valores del Tango". El propio Romay terminó vendiendo, poco tiempo después, su querido Canal 9. Alejandro Romay era frecuentemente acusado de “producir una televisión vulgar”, ¿Era realmente todo vulgar? o llegaba directamente al pueblo, ese “objeto” tan olvidado en nuestro querido país, Tenemos hoy gran diversidad de canales televisivos: de aire, por satélite, digitales y de cable (incluyendo a un mediocre canal dedicado al tango, producido sin talento alguno). ¿No deberíamos preguntarnos entonces, qué ofrece en el presente la “televisión por aire”? , sin olvidar que durante la mayor parte de la trayectoria de “Grandes Valores del Tango”, únicamente existían cuatro o cinco canales de televisión para ver. En fin, daría cualquier cosa por ver nuevamente "Grandes Valores del Tango", en blanco y negro y con Juan Carlos Thorry como conductor. Jorge
Fienkelman (*) El amigo Jorge Finkielman es un ardiente “laburante” de todo aquello que esté relacionado con el tango. Restaurador de partituras y viejas grabaciones, es además un analista de nuestra música ciudadana y un estudioso del cine argentino. Desde su condición de “Licenciado en Ciencias de la Comunicación” recibido en la Universidad de Buenos Aires, ha sabido transmitir sus conocimientos y vivencias en escritos de gran valor.
|
|||||||||||||||||