No eran tiempos de shopping
pero un teatro estupendo en el subsuelo, los cafés
y confiterías y las tiendas coloridas conformaban
un escenario convocante que mostraba a un Buenos Aires
apasionado por el progreso. La obra se inició el 15
de marzo de 1913 y finalizó 33 meses más tarde.
Al principio se pensó
en levantar un palacio tan sólo sobre la calle Florida,
pero luego se sumó al proyecto el Banco Supervielle,
propietario del lote que miraba a San Martín optando
así por un edificio-pasaje. La Galería fue considerada
una de las obras cumbres de Art Noveau en Argentina.
La primer galería de
Buenos Aires era inaugurada el 15 de diciembre de
1915, simbolizaba una obra monumental y de avanzada
para la época que se veía desde la Plaza Congreso,
durante dos años fue el edificio más alto de la ciudad,
con sus 87 metros pero perdió el título en 1917, cuando
levantaron el Pasaje Barolo en avenida de Mayo de
89 metros de altura, llamaba la atención su estructura
edilicia formada por 4 cuerpos: tres de ellos con
6 pisos cada uno y otro de 14 pisos de altura, en
la cima de la torre había un faro que servía de referencia
a la embarcaciones que navegaban el Río de la Plata,
un imponente rascacielos para la época de 26.500 metros
cuadrados, terminaban en dos espectaculares cúpulas
art noveau hechas de hierro y vidrio a 20 metros de
altura, en el último piso la casa Grimaldi Sabirana
y Cía, había instalado un poderos telescopio para
que el público por solo 25 centavos gozara de observar
una gran panorámica de la ciudad desde esa altura,
el pasaje se ensancha en dos grandes halls con 8 columnas
de mármol italiano de perfil clásico, 16 ascensores.
El techo de su nave principal,
también era vidriado. La luz que bañaba todo el pasaje,
duró menos de una década. Al poco tiempo la sociedad
propietaria se fundió y, como no había dinero para
su mantenimiento los techos se llenaron de goteras
y se les empezaron a caer los vitraux.
Este
estilo de pasaje cautivaba a quienes en la época visitaban
Europa y tiene sus semejantes en el antiguo continente
como las galerías Vittorio Emmanuele en Milán y las
galerías del Príncipe en Bruselas, el terreno sobre
el cual se levanta Pasaje Güemes tiene 29 metros de
frente sobre la calle Florida y 20 sobre San Martín
y 116 de largo.
El
subsuelo estaba ocupado por un teatro y un amplio
restaurant unidos entre sí por un amplio vestíbulo
central que tiene 600 metros cuadrados de superficie.
El último de los pisos era ocupado por un amplio comedor
desde cuyas ventas se divisaba un panorama de la ciudad
imponente.
En
el acto de inauguración organizado por el Círculo
de la Prensa se invitó a D. Ricardo Rojas a dar una
conferencia en la sala de espectáculos, sobre la personalidad
el general Güemes, asistieron el presidente de la
república Victorino de la Plaza, ministros del poder
ejecutivo, directores y cronistas de los diarios y
revistas, el intendente municipal y otras personalidades.
Tocó en el acto la Banda
Municipal y por la noche se efectuó una función inaugural
en el teatro donde actuaron Duarte, parodista cómico,
Trío Palos entre otros números.
Cuando se inauguró el
pasaje los locales de planta baja eran ocupados por
firmas importantes de la época, Cía. Argentina de
Tabacos, Kalisay J. Greciet y Cía. (muebles), Luis
Tirasso (vino de Mendoza), Biblioteca Argentina, Grimaldi
Subirana y Cía. (óptica y precisión), A. F. Belahunde
y Cía. (pianos), Martín Marcó y Cía. (cigarros habanos
elaborados con materias primas del país), Van Riel
(exposición de fotografía artística), Agua Mineral
Salta y La Vascongada.
En aquella época en la
cual se inauguró el Pasaje que provocaba furor en
la ciudad siginificaba un remanso en medio del tumulto
que siempre significó transitar por la calle Florida,
siempre es como un respiro ingresar a el aislándonos
inmediatamente del bullicio, transitan por este pasaje
a pesar de esta sensación 25.000 personas por día.
Un
edificio de avanzada tecnología futurista
Todo
el edificio contaba con un moderno sistema de calefacción,
ventilación forzada y refrigeración.
El teatro contaba
con butacas montadas sobre una losa de hormigón armado
que, a su vez, tenía apoyo pivotante capaz de cambiar
la pendiente de la sala.
Un tablero luminoso
que informaba acerca de la ocupación de las oficinas
y un sistema de tubos neumáticos que servía de correo
interno del edificio.
Ascensores capaces
de recorrer 140 metros en 60 segundos.
Sistemas contra
incendios que bombeaban hasta 24 mil litros por hora
y que eran activados a través de alarmas eléctricas
ubicadas en la planta baja y los subsuelos.
Curiosidades
El barco que
traía los mármoles italianos para la fachada sobre
Florida fue unidido por un submarino alemán.
La galería tiene
sus fantasmas, como el de la joven artista del teatro
de varieté que se arrojó sobre la cúpula atravesando
los vitraux de colores.

Paraguas protector
de doble vidrio con membrana plástica en el
medio que protegen a las cúpulas.
Historia
y actualidad
Durante décadas
el Pasaje o Galería era el símbolo de la clase alta
porteña, donde las señoras compraban ropa en su nave
central.
Y a la vez hubo
una época en la vida de este edificio en la cual había
numerososo departamentos de solteros.
Para el año 1928 aproximadamente
el Pasaje Güemes se había convertido en una caverna
de deseos donde se mezclaban el pecado donde se encontraban
kioscos donde se vendían |
revistas con mujeres
desnudas, en el cine ardían las luces donde pasaban
inalcanzables películas condicionadas, luego en 1967
ya en la decadencia total del pasaje se quemó desde
la entrada de Florida hasta la cúpula de hall central
y hasta el bello teatro se había convertido en un
local de striptease.
"Mi novia Irma, encuentra inexplicable que me guste
vagar de noche or el centro o por los barrios del
Sur, y si supiera mi predilección por el Pasaje Güemes
no dejaría de escandalizarse..." escribió Julio Cortázar
en El otro cielo. El protagonista del cuento era un
muchacho que despedía su adolescencia en la galería,
hasta principios de los años 80 fueron varios los
que despedían su inocencia en los rincones del pasaje.
Los departamentos de soltero
se comenzaban a convertir en oficianas en el año 1968,
antes de esto Antoine de Saint-Exúpery autor del Principito
se alojó aquí en el sexto piso en el año 1931 cuando
trajo como mascota de su viaje al Sur a una foca que
alojaba en la bañera durante su estadía.
La noche del 27 de febrero
de 1917 se presentó en su sala teatral el Zorzal Criollo,
Carlos Gardel.
Por su teatro pasó también
Pepe Biondi en sus comienzos acutando como payaso
y haciendo malabares.
Desde el subsuelo transmitía
Radio Libertad dirigida por Alejandro Romay.
También aquí Alan Parker
dirigió a Madonna y a Antonio Banderas en Evita y
Leonardo Favio filmó Gatica.
Pero a partir de 1977
la decidida acción de una nueva administración enderezó
el destino inicial que el pasaje como obra monumental
se merecía.
En la galería se instaló
en el año 1917 el primer local de la cadena Bonafide
destinado a la venta de café e instalando la primera
tostadora de granos de café un hecho inédito para
esa época.
El bar más tradicional
de la Galería es el Boston City donde en los inicios
solo los hombres podían sentarse a tomar café.
Desde hace cincuenta años
es famosa por los locales de venta de perfumes importados
donde muchos de estos especialistas ya hace tres décadas
que ocupan su lugar indiscutido en las instalaciones
de planta baja.
En el presente llegó el
momento de que volvamos a disfrutar de esta maravillosa
obra gracias a su actual administración y a los aportes
de quienes ocupan el pasaje.
En el subsuelo desde el
año 2004 el Complejo Astor Piazzolla ha restaurado
cada centímetro del antiguo y bello teatro brindando
un espectáculo de nivel internacional de Tango con
cena incluída.
Actualmente hay en el
edificio 350 oficinas en las cuales prestan servicios
profesionales desde abogados, médicos y profesores,
masajistas, peluqueros y perfumistas.
RESTAURACION
DEL
PASAJE GALERIA
El trabajo de restauración que se viene llevando adelante
en la galería desde 2005 ha comenzado a rendir sus
frutos, se recuperó el perfil original del domo que
da a la calle Florida y de su cúpula vidriada central,
se han pulido los apliques de bronce, con una inversión
inicial de $850.000 se puso en marcha este proyecto
de recuperación del valor histórico que esta galería
tiene convirtiendose en un punto más de atracción
turística en la ciudad de Buenos Aires.
En el año 2005 Galería
Güemes SAI contrató los servicios del arquitecto Reinaldo
Lemos para encarar los trabajos de restauración del
Pasaje Galería Güemes con las premisas de respeto
por las estructuras originales, por más de sesenta
años las cúpulas que coronan esta imponente estructura
han estado ocultas por el cemento, primero fueron
cubiertas por metal desplegado y se cargaron con concreto
para ocultarlas e impedir que se continuaran viniendo
abajo. Para trabajar en su restauración y no tener
que clausurar el pasaje, se trabajó fundamentalmente
en horas de la noche, se levantó un andamio de quince
metros de altura llegando hasta la base de cada cúpula,
en ese nivel se armó un piso técnico para que los
obreros puedan trabajar con comodidad dentro de la
cúpula.
La herrería fue recuperada
íntegramente y al no tener rastros de la pintura original
se la pintó de negro en base a documentación de la
época. El arquitecto José María Peña ex director y
fundador del Museo de la Ciudad y la gente de la Comisión
para la Preservación del Patrimonio Histórico de la
Ciudad de Buenos Aires aportaron su asesoramiento
en el proyecto de restauración.
En ocasiones en la cuales
había solo algunos elementos originales que se encontraban
en buen estado hubo que encarar su fabricación con
artesanos especialistas y reproducir fielmente esos
faltantes, esto se ha tenido que hacer con 24 huevos
que había en cada cúpula de los cuales había solo
tres, se han fabricado moldes para luego reproducirlos
en fundición, un trabajo increíble de restauración.
En cuanto a los vidrios
de las cúpulas ha demandado un acabado estudio para
lograr la curvatura original, ya que es tan pronunciada
que todos los vidrios que se trataron de utilizar,
en el principio se partían, para esto han tenido que
recurrir a unos artesanos de Azul en la provincia
de Buenos Aires, los vidrios que se utilizaron son
de 4 sobre 4 milimetros con una membrana plástica
en el medio, lo cual implica un impotante sistema
de seguridad para evitar roturas accidentales de los
vidrios ya que debajo de las cúpulas transita
continuamente gran cantidad de gente y además
de esto en la parte exterior sobre las cúpulas
se encuentra una especie de paraguas protector también
de doble vidrio con membrana plástica en el
medio esto determina un gran sistema de seguridad
para la preservación de estas maravillas de
la arquitectura.
Se recuperaron los mármoles
y granitos de las paredes y se pulieron los objetos
de bronce y se los cubrió de laca para evitar su mantenimiento
y deterioro, y se pulieron las columnas de mármol
italiano que tenían una capa de suciedad de 2 milímetros
de espesor.
En el arco de la entrada
principal y el techo de la bóveda, cerca de las ventanas
y del cielo raso, hay frescos celestes y dorados que
se recuperarán en una segunda etapa de restauración.
Pasaje Galería Güemes
fue declarada sitio de interés cultural por la Legislatura
de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el año 2000.
Su arquitectura fue
inspirada en las grandes galerías mundiales de la
época, como la GALERÍA VITTORIO
EMANUELE II, en Milán, Italia (más
información) realizada en
el año 1865 y el Pasaje
Mädler en Leipzig, Alemania (más
información).
Agradecemos muy especialmente
al Arquitecto Reinaldo Lemos encargado de la obra
de restauración de la Galería por la
información y colaboración proporcionada
así como al administrador de la Galería.
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