¿A qué atribuye el incremento del 14 por ciento de turistas en la ciudad de Buenos Aires con respecto al 2003? Sin lugar a dudas, el cambio favorable con los mercados regionales –Brasil, Uruguay y Chile- como con el interior del país en el sentido económico tiene una incidencia, pero hemos tratado de apoyar esta estrategia para que no sea solamente una tendencia económica, teniendo en cuenta que no es fidelizadora de un mercado. En ese sentido, la ciudad de Buenos Aires está muy bien preparada para recibir al turista, la oferta cultural tiene muchísima importancia y valor en el mercado latinoamericano. Esa es la combinación que creemos hace crecer el turismo en la ciudad

¿Para consolidar el crecimiento seguirán la promoción en los mismos mercados o incursionarán en nuevos? Tenemos todavía que trabajar un poco más en este mercado, nos hemos propuesto objetivos de corto, mediano y largo plazo. Todavía estamos trabajando en el corto plazo que son el mercado interno argentino y los países regionales; recién en octubre, nos estamos presentando en la feria internacional de Brasil (ABAB) con el cual estaríamos completando este primer ciclo. A mediano plazo, apuntamos el mercado europeo y el de Estados Unidos para el comienzo del año próximo.

¿De donde provino el turismo extranjero que representó el 68 por ciento de los visitantes? Fundamentalmente de Brasil, Chile, Uruguay, España, Italia, Francia, vinieron bastantes alemanes y para nuestra sorpresa -porque todavía no hemos realizado mucha promoción- hemos tenido turistas provenientes de Estados Unidos. En cuanto a la campaña “Sonría, tenemos turistas” que apela a la actitud positiva del porteño para recibirlos, ¿tienen planeadas otras actividades para lograr ese objetivo? Sí, básicamente estamos haciendo publicidad hacia el interior. Necesitamos tener la complicidad del residente de Buenos Aires para recibir bien al turista, a esto apunta esta campaña. Incluso, no estamos pidiendo que sonrían, el porteño ya recibe bien al turista y es uno de los índices de las estadísticas que recolectamos en el mercado exterior.

No se está considerando al porteño como antipático… (diría la gente del interior) Al contrario, figura siempre en tercer o cuarto lugar -con respecto a la decisión de un turista para elegir Buenos Aires como destino- la amabilidad de la gente o directamente la gente como una tipificación diferente que les llama mucho la atención, por ejemplo, a los nórdicos que son más fríos y que encuentran como un resumen de todo lo latino en el porteño. En el argentino en general y en el porteño en particular. Por lo tanto, la campaña apunta a que sonriamos pero que le demos el valor turístico a quien nos elige como destino.

En cuanto a los hechos de violencia que ocurrieron recientemente en la Legislatura de Buenos Aires, ¿se pudo medir el impacto negativo que eso tuvo en el turismo extranjero? Tuvo un impacto negativo bastante bajo, con anterioridad hubo otros hechos que habían producido bajas en las reservas de los hoteles y no sucedió en esta oportunidad. Pero es un alerta para tener en cuenta. Somos la ciudad naturalmente escenario de todas las manifestaciones de expresiones democráticas en nuestro país y así debemos asumirlo, lo que pedimos es que sean eso: democráticas.

¿Cuál su objetivo de máxima y de mínima en la gestión turística de la ciudad? Con el objetivo de largo plazo, que Buenos Aires sea definitivamente una ciudad turística, falta mucho por hacer. La visión es que el turista pueda venir a vivir la experiencia Buenos Aires. En ese sentido, estamos tratando de poner el valor turístico a todo lo que ya tiene valor patrimonial, histórico, cultural y social dentro de la ciudad, junto con los privados que son socios infaltables en el logro de este objetivo..