Contenido
· Introducción.
· El Arcángel San Miguel.
· El brote de tabardillo de 1727.
· La Hermandad de la Santa Caridad de Nuestro Señor Jesucristo.
· Nuestra Señora de los Remedios.
· La Iglesia San Miguel Arcángel y las Segundas Invasiones
Inglesas. (1807) · Los párrocos de San Miguel Arcángel.
· Detalles arquitectónicos del templo.
· Augusto César Ferrari ( 1871-1970)
· Monseñor Miguel de los Santos Andrea (1877-1960 )
· El casamiento de Vaslav Nijinsky en San Miguel Arcángel
· El comienzo del deterioro.
· Monseñor Carlos Modesto Klees y La Ley 12.665/40.
· El World Monuments Funds de Nueva York
INTRODUCCION
Según
la oficina de Fiscalización de Obras y Castro del Gobierno
de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Iglesia de
San Miguel Arcángel sita en el barrio de San Nicolás
es simplemente un edificio situado en la Circunscripción
14, Sección 1, Manzana 1 y Parcela 9, (Fiscalización
de obras) pero para todos aquellos que hemos vivido
en este Distrito Escolar 1 denominado centro financiero
de la City ella es algo más: constituye nuestro corazón
y nuestra alma.21
Su
antigua y elegante estructura que data de 1830 fue mudo
testigo de los bautismos y bodas de nuestros ancestros.
En los momentos más difíciles de nuestro país, nuestros
padres supieron elevar sus plegarias bajo el silencio
recogedor de sus muros. Sus libros, incendiados cruelmente
en 1955 poseían valiosos datos, entre ellos los registros
de los fallecimientos acaecidos en épocas previas a
la creación del Registro Civil. En junio de 1885, mi
abuelo materno cuyos padres procedían de Burdeos (Francia)
fue bautizado en San Miguel Arcángel y sesenta años
más tarde me bautizaba allí mismo el Padre Elio S. Tripodi
y en 1976 lo fue mi hijo mayor por Monseñor Klees..
De
niños, muchos de nosotros disfrutamos jugando en su
patio frente a la oficina parroquial, ignorantes que
esa parra que nos contemplaba había sido plantada por
unas manos pioneras nada menos que en 1738. Nuestras
madres solían compartir en el ínterin una agradable
tertulia con Monseñor Miguel de Andrea mientras degustaban
el tradicional té con galletitas Más tarde, como adolescentes
pudimos enfrentar las turbulencias propias de la edad
gracias a los sólidos y oportunos consejos de Monseñor
Klees y del Padre Julio Argentino Argüello.
En
medio de ese perfil demográfico tan particular del microcentro,
fui testigo de la merma inexorable de nuestra comunidad
parroquial, viendo a sus componentes envejecer y a sus
integrantes más jóvenes casarse y mudarse a otros barrios.
No obstante, el sentimiento por nuestra parroquia nunca
decayó a pesar del tiempo y las distancias.
San Miguel Arcángel fue declarado Monumento Histórico
por el Presidente de la Nación por Decreto Nº 2088 del
21 de agosto de 1983. A pesar de ello, nuestra querida
iglesia testigo de tantos hechos históricos trascendentales
para nuestro país como las Invasiones Inglesas y nuestro
nacimiento como Nación independiente se ha visto amenazada
por circunstancias que parecieran surgir más de la indiferencia
que de la acción abrasiva de los tiempos.13
Cabe aquí citar lo que dijera un afamado matutino porteño
respecto del abandono de los edificios históricos, ¨
la indiferencia, el desprecio y el abandono de las realizaciones
de las generaciones anteriores suelen ser indicios de
ceguera cultural e inconsciencia política de sombrías
e irreparables consecuencias¨ 15
Mi espíritu, al realizar esta investigación histórica
fue ilustrar a las generaciones venideras con la esperanza
de evitar hechos similares en otras iglesias. Así se
lo comuniqué al Padre Ernesto Salvia del Vicariato Episcopal
Centro, quien no dudo en darme su ayuda y alentarme
en todo momento.
En lo personal, conservo la ilusión de poder llegar
a ver la restauración del templo realizada por profesionales
competentes y que, al final de mis días, pueda recibir
al Arcángel San Miguel y a su milicia celestial sabiendo
que de alguna forma contribuí a curar sus alas. .
El Arcángel San Miguel 22
San
Miguel Arcángel ( Pintura existente en la Iglesia de San
Miguel Arcángel-Gentileza del Sr.Marcelo Paletta)
Estalló
entonces una guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles
pelearon contra el dragón. Y el dragón y sus ángeles
pelearon, pero no prevalecieron, ni fue hallado más
el lugar de ellos en el cielo. Y fue arrojado el gran
dragón, la serpiente antigua que se llama diablo y Satanás,
el cual engaña a todo el mundo. Fue arrojado a la tierra,
y sus ángeles fueron arrojados junto con él. Apocalipsis
12, 7-9
San
Miguel, cuyo nombre significa Quien como Dios, es uno
de los siete arcángeles y uno de los tres que menciona
la Biblia. Los otros son Gabriel y Rafael. La Santa
Iglesia lo sitúa en el nivel más alto de los arcángeles
y lo nombra Príncipe de los Espíritus Celestiales y
Jefe de la milicia celestial.
Este arcángel preside el culto de adoración a Dios estando
las oraciones representadas por el incienso que se eleva
sobre el altar.
San Miguel defiende y protege nuestras almas en el momento
de nuestra muerte. Su trabajo consiste en recibir a
los elegidos en el momento en que el alma se separa
del cuerpo. Es también el guardián del Paraíso.
Al
Arcángel San Miguel se lo representa como un ángel guerrero,
el conquistador de Lucifer que aplasta con su talón
la cabeza del diablo mientras lo amenaza con su espada.
San Miguel es el guardián de los ejércitos cristianos
que luchan contra los enemigos de la Iglesia y a la
hora de nuestra muerte nos protege contra los poderes
malignos.
En
el Antiguo Testamento, San Miguel es mencionado en Daniel
10 : 13 y 12: 1 y en el Exodo 23: 20. Los judíos invocan
a San Miguel como principal defensor de sus sinagogas
y protector contra sus enemigos. En la fiesta de expiación
ellos concluyen sus oraciones diciendo ¨Miguel, príncipe
de la misericordia ruega por Israel ¨
El
13 de octubre de 1884, el Papa León XIII tuvo una horrible
visión de demonios, escuchó sus voces blasfemando y
mofándose. También percibió la horripilante voz de Satán
diciendo que podía destruir a la Iglesia si se le otorgaba
suficiente tiempo y poder. Satán le pedía a Dios que
le concediera 100 años para mostrarle la influencia
que ejercería en el mundo como nunca antes se había
visto. León XIII pudo ver que el diablo no podía llevar
a cabo sus propósitos en el tiempo acordado y sufría
una humillante derrota. León XIII pudo ver la imagen
de San Miguel expulsando a Satán y sus legiones al abismo
del infierno. Pasada media hora, el Papa llamó a su
Secretario para la Congregación de los Ritos y le ordenó
que todos los obispos del mundo leyeran una oración
especial después de celebrar cada misa.
San
Francisco de Sales decía que la veneración a San Miguel
es la cura más grande contra la rebeldía y la desobediencia
a los Mandamientos de Dios y contra el ateísmo, el escepticismo
y la infidelidad.
El
Arcángel San Miguel se apareció en Garabandal ( España
), en San Miguel del Milagro en Tlaxcala ( Méjico ),
en Naju ( Corea) y dos veces en Francia ( a Santa Juana
de Arco y en el Monte de Saint Michel ) y en Italia
( a Santa María la Mayor en Roma y en Gargano ). También
se apareció en Fátima ( Portugal ) y a Antonia de Astónax
a quien le dijo que deseaba ser honrado a través de
la oración de nueve salutaciones compuestas por un Padre
Nuestro y tres Ave Marías correspondientes a los nueve
coros de ángeles. La fiesta de San Miguel Arcángel se
celebra los días 29 de Septiembre.
El
brote de tabardillo de 1727
En 1727, Buenos Aires que entonces contaba con 60 cuadras
y 10.000 habitantes sufrió una epidemia de tabardillo
( tifus exantemático epidémico ). Esta enfermedad, producida
por una rickettsia ( descubierta en 1916 ) se transmite
a través de los piojos de los vestidos y suele verse
cuando son muy deficientes las circunstancias higiénica
y sociales ( guerras, asilos etc. ). El contaminante
principal son las heces de los piojos infectados.
Sabemos
perfectamente cual fue la sintomatología que debieron
experimentar los ciudadanos de Buenos Aires. Los piojos
solo pueden transmitir la enfermedad 5 días después
de chupar sangre de un enfermo de tifus exantemático
y en la denominada fase de rickettsemia que es durante
los primeros 5 días de la enfermedad.45
Después
de un período de incubación de aproximadamente una semana,
las víctimas experimentaron seguramente un brusco dolor
de cabeza, fiebre, una erupción similar a un tabardo
y una alteración de su estado mental. La mayoría de
las muertes ocasionadas por el tifus suelen darse en
pacientes mayores de 60 años entre el noveno y dieciochoavo
día evidenciándose un índice de mortalidad del 10 al
60 por ciento.25.
En
nuestra ciudad las escenas eran pavorosas. Una enorme
cantidad de cadáveres se acumulaban en las calles mientras
que otros cuerpos eran arrastrados atados a las colas
de las mulas. Los entierros en Buenos Aires constituían
una verdadera pesadilla, eran onerosos y sujetos a un
arancel eclesiástico. Buenos Aires, que ya había sufrido
diversas epidemias, utilizaba tumbas abiertas en una
zona conocida como el Hueco de las Animas situada en
la esquina de la actual Rivadavia y Defensa frente a
la Plaza Mayor ( actual Plaza de Mayo ).En ocasiones,
los cadáveres eran colocados bajo la recova del Cabildo
por si alguien los reclamaba. 8.
Debemos
tener presente que en esa época los ciudadanos se asistían
principalmente en sus casas. En 1611 existía un solo
Hospital llamado Hospital de San Martín u Hospital del
Rey utilizado principalmente como Guarnición Militar
y Presidio el cual funcionó durante el siglo XVIII como
asilo. El Hospital del Rey, situado en la esquina Sudeste
de las actuales calles Defensa y Méjico, tenía una capilla
y un cementerio anexos y ocupaba la mayor parte de la
cuadra delimitada por las calles Méjico, Defensa y Chile.
Más allá de estos límites se encontraba el arroyo denominado
Tercero del Sur el cual drenaba las aguas de lluvia
hacia la calle Balcarce y al Río de la Plata .34
Lesiones
de Tifus epidémico ( Comisión de tifus de EE.UU )
Sabemos
que para 1734 se desempeñaban en Buenos Aires tres cirujanos
británicos muy controvertidos que pertenecían a la Compañía
del Asiento de Negros: Robert Young, Robert de la Fontaine
y Robert Barley. 1,2
El
Hospital había sido confiado por el Rey al cuidado de
los religiosos de San Juan de Dios pero luego éstos
lo abandonaron. El Alférez Real solicitó varias veces
al Cabildo que los Padres Betlemitas se hicieran cargo
del Hospital de San Martín pero la corona española se
mostraba renuente al respecto temerosos del poder político
que pudieran llegar a adquirir las ordenes religiosas.
Finalmente en 1748, el Gobernador Andonaegui le entregó
el Hospital a la citada Orden.
La
asistencia medica mejoró sustancialmente cuando el hospital
se trasladó a la Residencia de los Betlemitas ( actualmente
iglesia de San Pedro González Telmo) situada en la calle
Humberto 1º entre Balcarce y Defensa. La mudanza se
efectuó en 1795 (en la Iglesia de San Telmo se conserva
la mesa de mármol utilizada para las operaciones quirúrgicas
en el viejo hospital, y un hermoso reloj de pie donado
por el Teniente coronel Denis Pack en agradecimiento
al cuidado prestado por los padres Betlemitas a los
soldados británicos heridos durante las Invasiones Inglesas
de 1806-1807 ) 34
Treinta
y ocho años después del brote de tabardillo, Buenos
Aires tenía aproximadamente 20.000 habitantes. Nuestro
primer farmacéutico fue Don Agustín Pica quien presentó
sus credenciales el 5 de Mayo de 1770. Ocho años mas
tarde Buenos Aires tenia 9 médicos, 2 cirujanos, 6 sangradores,
5 apotecarios y 48 barberos.
El
1º de Agosto de 1776, el rey Carlos III de España creó
el Virreinato de las Provincias Unidas del Río de la
Plata siendo su primer Virrey el General Don Pedro de
Cevallos ex gobernador de Buenos Aires . Ese mismo año
el Padre José González Islas inauguró el Hospital de
Mujeres situado en Bartolomé Mitre y Suipacha cerca
de la capilla y sitio del actual asiento de la Iglesia
San Miguel Arcángel.
En
1778, hubo un brote de viruela en el país que ocasionó
una elevada mortalidad hasta Enero de 1779. El 21 de
enero de ese año, el Dr Miguel O´Gorman de Ennis, Condado
de Clare ( Irlanda ) se hizo cargo del Protomedicato.
Tres años más tarde Buenos Aires contaba con 9 farmacias.
En 1806 los padres Betlemitas instalaron en la Residencia
el Hospital General de Hombres y dos años mas tarde
se creaba la primera facultad de medicina.
La
Hermandad de la Santa Caridad de Nuestro Señor Jesucristo
Don
Juan Guillermo González Aragón (1687-1768) nació en
Andalucía ( España ) y trabajó en Santiago del Estero
probablemente comercializando madera. Cuando tenía 28
años de edad se casó con doña Lucía Islas y Alva. Su
hija Gregoria fue la abuela del abogado Juan José Castelli,
un patriota de la Revolución de Mayo. Uno de sus tataranietos
fue el General Manuel Belgrano. Lucía falleció en 1726
y Juan Guillermo ingresó al sacerdocio.
Fueron
precisamente las fuertes imágenes de la epidemia de
tabardillo las que llevaron a que González Aragón solicitara
el 22 de febrero de 1727 la autorización para crear
la Hermandad de la Santa Caridad de Nuestro Señor Jesucristo.
Dicho requerimiento fue efectuado ante el Obispo de
Buenos Aires, fray Pedro de Fajardo de la orden de los
Trinitarios y ante el Gobernador don Bruno Mauricio
de Zabala *. Dicha hermandad habría de asemejarse a
las ya creadas en Cádiz y Sevilla. La fundación definitiva
de esta organización se realizó el 3 de marzo de 1727
y su objetivo inmediato fue encargarse de los entierros
de los denominados pobres de solemnidad y los ajusticiados.
Más tarde habrían de encargarse también de los enfermos
y huérfanos.
El
Obispo Pedro de Fajardo, (1713-1729),le entregó a la
Hermandad una imagen de San Miguel que pronto se convirtió
en el patrono de la congregación.
La Hermandad de la Santa Caridad de Nuestro Señor Jesucristo
comenzó tus tareas en la Parroquia de Naturales San
Juan Bautista situada en las calles San Juan Bautista
y Merlo ( actualmente Alsina y Piedras ).El segundo
asentamiento fue en los límites de la ciudad, sobre
la calle Tacuarí pasando el gran zanjón de la zona sur.
Aquí construyeron el Hospital de San Miguel y una capilla
donde fue entronizada la imagen de Nuestra Señora de
los Remedios. De aquí que Tacuarí fuera conocida como
la calle del Hospital de San Miguel.
El
13 de noviembre de 1773, el Hermano Mayor don Tomás
Alonso Fernández Anunció la posibilidad de adquirir
un terreno nueve cuadras más al norte llegando a la
actual calle Bartolomé Mitre. Dicho terreno fue adquirido
por $219 a don José Javier de Espinosa. El hospital
y la capilla fueron vendidos al capitán Matías Flores
el cual restauró esta última para Nuestra Señora de
la Inmaculada Concepción construyendo el primer altar
para honrar la memoria del pío Pedro González Telmo.
En
1734, Don Juan Guillermo González Aragón se convirtió
en el capellán de la Hermandad y diez años más tarde
su hijo el Padre José González Islas ingresaba al sacerdocio.
.
En
1741, el octavo obispo de Buenos Aires, el fraile Dominico
José de Peralta Barrionuevo y Rocha Benavidez le ordenó
a la Hermandad que suspendiera la realización gratis
de los entierros. Dos años más tarde, la Hermandad se
reunión y a través de un voto secreto se decidió que
el Hospital asistiría a pacientes con todo tipo de enfermedades.
En 1754, los estatutos de la Hermandad fueron reconocidos
legalmente y se les devolvieron sus prerrogativas. Ese
mismo año Francisco Alvarez Campana fue designado como
Hermano Mayor de la Orden.
En
1755, el Obispo D. Cayetano Marcellano y Agramont y
el Gobernador Andonaegui aprobaron el asentamiento de
un Colegio para Huérfanas.Se produjo entonces un conflicto
entre el Obispo y Alvarez Campana en lo referente a
si esta institución debía o no ser laica. Este orfanato,
llamado de Nuestra Señora de los Remedios estuvo dirigida
por doña Teresa Bazan. La institución ofrecía asistencia
a los huérfanos, mujeres separadas, jóvenes que deseaban
casarse en contra del deseo de sus padres, adúlteras
y pupilas judiciales. Se brindaba además instrucción
en artes y otras labores femeninas. Este sitio funcionó
luego como un colegio para señoritas y sus sirvientes.
Las niñas utilizaban un gorro de color amarillo y supo
ser una de las instituciones más populares en el siglo
XVIII. Hasta 1766 el colegio tuvo dos administradores:
Fray Francisco Alvarez Campana como Hermano Mayor y
Fray José Gonzalez Islas como capellán.
Imagen
de Nuestra Señora de los Remedios, del capellán don
Juan Guillermo González Aragón y su hijo el Padre José
González Islas. ( Gentileza del
Sr. Marcelo Paletta )
En
1757, Fray Alvarez Campana le presentó un proyecto al
Cabildo que permitiría a la Hermandad vender productos
alimenticios en la recova. Un tercio de las ventas serían
para el Cabildo y el resto se utilizaría para mejorar
el orfanato de niñas, para construir un hospital para
enfermos incurables y también para una Casa de Niños
Expósitos. En 1766, el Rey de España ordenó el arresto
de Fray Alvarez Campana bajo los cargos de enriquecimiento
ilícito. Aparentemente los fondos del orfanato se utilizaron
para comprar propiedades en su nombre. Más tarde en
1771 el Virrey Vertiz puso en libertad a Fray Alvarez
Campana.
Don Juan Guillermo González Aragón falleció en 1768
a los 81 años de edad. Ese año, el Gobernador Francisco
de Paula Bucarelli obedeciendo un decreto de Carlos
III expulsó a los Jesuitas de nuestras tierras. En el
momento de su fallecimiento, González Aragón era el
capellán del Convento de Santa Catalina cuyas monjas
habían sido traídas de Córdoba en 1745 .40
El
Padre José González Islas, que tenía 22 años, que tenía
22 años cuando reemplazó a su padre como capellán invirtió
todo su dinero para completar la misión encomendada.
Viajó a España para obtener ayuda para su proyecto.
Cuenta la historia que González Islas se granjeó la
simpatía del Marqués de Sonora **al ofrecerle un loro
de regalo.
En
1778 se realizó el empadronamiento de la población porteña
a cargo del regidor decano Gregorio Ramos Mejía que
arrojó un total de 24.205 habitantes o sea tres veces
más que en 1720. Asi mismo los bautismos quee n 1720
eran 457 pasaron en 1778 a 1474. La tasa promedio de
nacimientos, a su vez, subió en esos años de 45 a 55
por cada 1000 habitantes. 34
El
Padre González Islas obtuvo el Decreto Real para la
iglesia de San Miguel y otros decretos más a través
de los cuales la Hermandad de la Santa Caridad de Nuestro
Señor Jesucristo fue propietaria de dos estancias, una
cerca de Carmelo y otra en Remedios ( Matanzas) aparte
de una renta anual de $ 2000 durante ocho años.
El
21 de noviembre de 1788, día de Nuestra Señora de los
Remedios, el nuevo capellán completó la construcción
de la iglesia de San Miguel. También fundó un Hospital
de Mujeres en el mismo sitio en que años más tarde habría
de instalarse la Asistencia Publica de Buenos Aires
sobre la calle Esmeralda ( actualmente plaza Roberto
Arlt ) ***. Contaba con tres grandes salones denominados
Nuestra Señora de los Remedios, Santo Tomás y San José.
En
1791, la Hermandad de la Santa Caridad de Nuestro Señor
Jesucristo se mudó a la Iglesia Monserrat conservando
la administración del hospital, el orfanato para niñas
y la Casa de Expósitos. En aquellas épocas se hicieron
muy famosas las procesiones en las cuales se transportaba
la imagen de Nuestra Señora de los Remedios.
El
Padre José González Islas falleció en 1801 y fue enterrado
en la iglesia, cerca de los restos de su padre. Existe
una parra plantada por el Padre González Islas cerca
de la oficina parroquial cubriendo con su sombra la
lápida de ambos sacerdotes.
Existe
una parra plantada por el Padre González Islas
cerca de la oficina parroquial de la Iglesia San
Miguel Arcángel cubriendo con su sombra la lápida
de ambos sacerdotes. De esto da fe una placa colocada
por la Sociedad Forestal Argentina. 12
En
1822, Bernardino Rivadavia cerró la Hermandad
y confiscó sus bienes creando la Sociedad
de Beneficencia. La Casa de Expósitos ó Casa
Cuna fue posteriormente llamada Hospital de
Niños Pedro de Elizalde.
Nota:
* Don Bruno Mauricio de Zabala ( 1682-1736) ( apodado
Manos de Plata ) había nacido en Durango, provincia
de Vizcaya y se había enlistado en el ejército cuando
tenía 19 años. Al perder su brazo en el sitio de Lérida,
el Rey Felipe V lo recompensó nombrándolo Gobernador
y Capitán General del Río de la Plata en 1716. Supo
tener un rol muy importante en la fundación de Montevideo
desplazando en 1724 a los portugueses comandados por
Manuel de Freitas Fonseca estableciendo allí dos años
más tarde el asentamiento de veinte familias procedentes
de las islas Canarias.
**El Marques (don José de Galvez of Macharavialla, Malaga
) fue una autoridad muy conocida que supo tener un papel
muy relevante al abordar el tema de los territorios
Mejicanos del noroeste, el territorio Estadounidense
del sudoeste y la Luisiana. 24,27
***En
marzo de 2000, se encontraron 13 restos humanos enterrados
en la plaza Roberto Arlt cercanos a la Iglesia de San
Miguel Arcángel. Los mismos fueron sometidos a estudios
genéticos ( ADNmt ó ADN mitocondrial ) y determinaciones
antropométricas destinados a conocer la edad de fallecimiento,
el sexo, la altura, el estado nutricional y las enfermedades
propias de aquella época. 18,32
Nuestra
Señora de los Remedios
La
imagen de Nuestra Señora de los Remedios fue traída
de Cádiz en 1738 por don Juan de González y Aragón.
Se la denomina imagen de candelero dado que no tiene
cuerpo sino ropaje. 26
Esta
imagen supo estar guardada en la iglesia desde que se
cerró la Hermandad. En 1927, fue reinstalada por Monseñor
Miguel de Andrea al celebrarse los 200 años de la iglesia.
En
la sacristía de la iglesia de Nuestra Señora de Belén
en el barrio de San Telmo existe una imagen de Nuestra
Señora de los Remedios que perteneció a la farmacia
de los Padres Betlemitas. La misma fue adquirida en
1804 por don Antonio Ortiz de Zarate el cual la reinstaló
en su casa situada en la calle Maipú entre Bartolomé
Mitre y Rivadavia. Posteriormente su hija Trinidad Ortiz
de Zárate la donó en 1885 al Padre Luis Duprat de la
parroquia de San Telmo.
La
Iglesia San Miguel Arcángel y las Segundas Invasiones Inglesas
(1807)
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Segundas
Invasiones Inglesas
-5 de Julio de 1807
Plaza de la Victoria en el momento
del desarme británico
[ Alfonso Granja, Buenos Aires 1895 ]
( Gentileza del Museo Naval de la Nación, Tigre )
Durante
las Segundas Invasiones Inglesas, la Brigada del General
Lumley contaba con un ala izquierda cuya 5ta columna
estaba al mando del Teniente Coronel Duff . Este último
avanzó por la calle de la Piedad ( actualmente Bartolomé
Mitre)39. Durante el juicio al General Whitelocke ,
Duff refirió : " …el enemigo comenzó un terrible fuego
de fusil desde las casas opuestas. Habiendo perdido
unos treinta hombres en esta entrada y, comprendiendo
que era imposible forzar la puerta de la iglesia [ San
Miguel Arcángel ] con las herramientas que nos habían
entregado, juzgué prudente desistir y penetrar más en
la ciudad esperando una posición más ventajosa" .
"Al
abandonar la entrada de la iglesia [ San Miguel Arcángel
] fuimos castigados con un fuego continuo. Después penetré
en la ciudad hasta que juzgué que me hallaba cerca de
la ciudadela. Viendo que había perdido tanta gente en
la calle; que los cuatro oficiales de granaderos estaban
heridos, que el Mayor, el Ayudante y el Cirujano Auxiliar
habían sido muertos y que había perdido entre muertos
y heridos de ochenta a cien hombres de mi débil columna
, doblé a la izquierda y ocupé tres casas" . Posiblemente
haya doblado por la actual calle Maipú donde habían
casas desguarnecidas.33,43
El Rey Jorge IV de Gran
Bretaña ( 1762-1830 )
En
1784 se enamoró de María Fitzherbert y, hubo de casarse
en secreto , pues el Acta de 1772 de los Matrimonios Reales
prohibía el casamiento con católicos. Se hizo jugador,
bebedor y mujeriego. En 1795, contrajo una deuda de £
650.000 y, en un intento por persuadir al Parlamento de
que le pagara dicha deuda, se casó con su prima Carolina
de Brunswick en 1796. Cuando falleció Jorge III ( quien
sufría brotes de locura ), Carolina volvió a Inglaterra
para reclamar su puesto como reina pero Jorge IV no la
dejó siquiera entrar a su coronación en la Abadía de Westminster.
Los hermanos Marshall supieron realizar un panorama de
su coronación. Jorge IV fue duramente criticado por su
política hacia los católicos por Santo Tomás Moro. Para
1820 era obeso, alcohólico y adicto al láudano. Carolina
falleció súbitamente al año siguiente. Padeció, como su
padre, brotes de locura donde insistía haber sido soldado
y participado en la Batalla de Waterloo. Se recluyó en
su Castillo de Windsor y falleció en 1830.
Algunos
historiadores refieren que hubo un combate en frente
mismo del atrio de San Miguel Arcángel. Aparentemente
un joven oficial británico llamado Michael Hynes fue
herido y asistido por una familia vecina del templo.
Según se cuenta, este oficial era el hijo secreto del
Rey Jorge IV.
Sofia Hynes, una de las hijas de Michael Hynes contrajo
matrimonio con el poeta Carlos Guido y Spano (1827-1918)26.
Sofía falleció aproximadamente en 1870 durante el brote
de Fiebre Amarilla.
Los
párrocos de San Miguel Arcángel 4
Fecha
de designación
Nombre
21
de marzo de 1830
Bernardo
José de Ocampo ( tío abuelo de una figura relevante del
periodismo porteño Manuel Lainez) Garcia Rozada
25
de abril de 1839
23
de abril de 1842
30
de diciembre de 1865
25
de agosto de 1870
29
de mayo de 1893
8
de julio de 1906
24
de abril de 1912
julio
de 1960
1º
de abril de 1968
2
de marzo de 1996
Mariano
Somellera
Gabriel
Fuentes
Feliciano
Castrelos
Manuel
Velarde
Juan
Delheye
José
A. Orzali
Miguel
de Andrea
Miguel
Angel de Andrea
Carlos
Modesto Klees
Rubén
P. Zamboni ( Celebró la última Misa) 29
AQUI
YACE El Cura Propietario D. Bernardo J. de Ocampo Natural
de esta Ciudad Sirvió a la Iglesia con esmero 42 años
17 de Capellán Castrense en la Guardia del Monte y esta
Ciudad Y 25 en los Curatos de S. Nicolás y Sn Miguel
Murió el 11 de Abril de 1839 Amado de Todos sus feligreses
Y llorado de su Familia y Amigos.
Monseñor Carlos Modesto
Klees ( Foto gentileza del Sr. Marcelo Paletta )
Nació
el 12 de enero de 1924 en Tafí Viejo ( Tucumán ). Fue
ordenado sacerdote el 20 de septiembre de 1947 y designado
párroco de San Miguel Arcángel de 1968 a 1995. Fue uno
de los párrocos más queridos. Solicitó el 12 de septiembre
de 1983 que la Iglesia San Miguel Arcángel fuera declarada
Monumento Histórico Nacional. 12 Falleció el 5 de septiembre
de 1995.
Detalles
arquitectónicos del templo 37
Iglesia
de San Miguel Arcángel c.1950
(Gentileza de la Sra. Susana Ferrari)
Modificaciones
La arquitectura original de la sede parroquial
era muy simple hasta que se le efectuaron importantes
reformas acordes con la tendencia neoclásica.
Todos estos cambios fueron muy lentos pues la
torre se terminó recién en 1853.
La
Fachada
La fachada era muy sobria, dividida en dos cuerpos
por un esquemático entablamiento y con pilastras
sin base ni capitel. En el eje se abría la puerta
de acceso, de vano semicircular y, en el piso
superior, sobre ella, había un nicho con una imagen.
Finalmente, corría otro entablamiento más importante
y un sencillo pretil con la figura del Santo Arcángel.
Luego de las reformas efectuadas entre 1912 y
1918 la fachada adquirió características eclécticas
neorrenacentistas
Pares
de columnas exentas de orden corintio enmarcan la
puerta de acceso, a sus lados sendos mosaicos de
fondo color oro con cruz sobrepuesta azul-celeste,
técnica musiva que se empleó para decorar el friso
del entablamiento de este cuerpo, con una frase
alusiva a San Miguel y en la que se emplearon los
mismos colores. En sus extremos columnas esquineras
y pilastras similares, una por lado, le dan término.
En
el segundo cuerpo, en el centro, frontón escarzano
partido sostenido por ménsulas, entre ellas
también en mosaico, el nombre de la advocación
del templo.
En
el pleno del frontis la base de la imagen de San
Miguel que emerge delante de un óculo.
A
sus lados un pretil vincula pedestales que apoyan
en las columnas descriptas del primer cuerpo que
sirven de sostén a las esculturas de los Doctores
de la Iglesia. La arquitectura de este cuerpo la
conforman tres cuartos de columnas y pilastras de
igual orden con su respectivo entablamiento de línea
mixtilínea.
Termina la fachada en el eje, una composición formada
por óculo al centro con la figura de Dios padre,
pintada probablemente sobre chapa, a sus lados decoración
de roleos y sendos pares de ménsulas sostienen otro
frontón cuyo pleno reitera la decoración musiva,
coronando el conjunto de la efigie de bulto del
Salvador. En los laterales, muretes con pilares
sobre las columnas del cuerpo inferior.
LA
TORRE
Desde
esta torre, llamada "La Chismosa"se atalayaban
en 1853 para avistar las guerrillas entrerrianas
( La Razón 21-8-1918). Esta única torre, ubicada
a la izquierda, se hallaba dividida en tres cuerpos
por molduras muy simples. Sus ángulos eran redondeados
y en el segundo y tercer cuerpo se habrían ventanas
en cada uno de los muros. Le daba término un cornisamiento
de destacadas proporciones y un chapitel campaniforme
con cupulín. La torre fue decorada con juegos
de pilastras esquineras, orden ecléctico, entablamiento
que reitera la traza mixtilínea, esfera de reloj
y una sola abertura por lado de vano semicircular.
Conserva la antigua cúpula campaniforme hexagonal
decorada con azulejos, y el cupulín y cruz de
hierro forjado. Años mas tarde se procedió a demoler
las mayólicas del capulín de la torre y a recubrirlo
con un revestimiento.30
Las puertas laterales
La
puerta adhiere a la tradicional forma de marco
en arco escarzado. La componen dos hojas divididas
aproximadamente a los dos tercios de su altura,
con cuarterones, con portillo. A éste lo decoran
seis tableros superpuestos: los correspondientes
al zócalo son de perímetro rectangular y están
colocados verticalmente, los centrales, de flancos
rectos, son alongados y tienen los extremos mixtilíneos,
los superiores, muestran tres lados en cuadro
y el restante, paralelo al arco escarzano del
vano. Las hojas laterales del postigo Las conforman
cinco cuarterones cada una, en forma de paralelogramos
verticales y sus terminaciones menores son contracurvadas.
El paño encimero consta de ocho tableros rectangulares
con contracurvas en sus lados pequeños y distorsiones
para mantener el paralelismo con el dintel. Es
madera tallada y lustrada y pertenecen a la segunda
mitad del siglo XVIII.
El
interior del templo
(
Foto gentileza de la Sra. Susana Ferrari )
La
distribución adhiere al tradicional plano compuesto
por nártex, una sola nave central, a la cual abren
a cada lado: el nicho para la benditera, una hornacina
y tres capillas de escasa profundidad entre los
machones; a continuación el crucero y presbiterio
originalmente de planta recta que, al reformarse
el templo se le transformó en falso ábside.
Sobre
los muros de la antigua capilla se observan restos
de pintura del siglo XIX, huecos que probablemente
sirvieron para amurar los horcones del anterior
retablo, como también trozos del entablamiento
original, que hacen presumir que respondían al
orden toscano.
El
templo se halla cubierto por una bóveda de cañón
corrido con lunetos para las aberturas, éstas
de dintel en arco escarzano. Al reformarla se
suspendió de ella otra falsa, por lo que es posible
suponer que debe estar reforzada por un arco perpiano
en cada uno de los tramos en que se divide la
nave.
Ferrari
modificó el espacio interno de la iglesia creando
un ábside curvo, cubriendo la bóveda y la cúpula
con casquetes de metal desplegado y yeso. Para
delimitar los tramos, colocó arcos fajones del
mismo material y recortó cornisas para lograr
el efecto de trampantojo. Decoró con grandes cuaderos
las paredes libres sobre los altos zócalos y la
techumbre. En el conjunto se observa la reunión
de temas tomados de los Evangelios Canónicos y
de los Apócrifos. Sorprende también la gran cantidad
de atlantes y de cariátides presentados de un
modo original.
En
la Unión del 16 de julio de 1921 se consigna"
…los grandes altares de madera han desaparecido
para dar lugar a cuatro más pequeños de mármol,
colocados en forma tal que permiten dar mayor
desahogo al templo. En vez de los antiguos santos
de bulbo el artista ( ..) ha hecho delicados lienzos
que representan uno al Sagrado Corazón, a María
Inmaculada otro, a la nobilísima Santa Filomena
el tercero y a la Muerte de San José el último…puede
considerarse el templo más hermoso de la capital.
Efectivamente, el antiguo templo del cual fueron
curas rectores destacadas personalidades del clero
argentino (…) evoca en Buenos Aires el aspecto
característico de las capillas romanas del siglo
XV. "