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aún recuerdo las fotos del incendio del desaparecido
"Hotel Mar del Plata", que fue el lugar descanso
de la aristocracia durante muchos años en "la feliz".
No faltaron los tradicionales paseos en "bañadera",
una suerte de ómnibus sin techo o las excursiones a
Sierra de los Padres. Y la visita ineludible al Puerto,
sin dudas un lugar donde pareciera que no le pasan los
años. Pero mi recuerdo me lleva a una tarde de carnaval,
cuando se libraban "combates" de vereda a
vereda lanzándose desde globos de agua, para seguir
con los huevos. Esos comportamientos y otros más graves,
motivaron que a los pocos años prohibieran el carnaval
en Mar del Plata. Pero regresando a los recuerdos lindos,
no faltaron los vendedores de la playa, como el "barquillero"
y su ruleta móvil y a la noche caminar a la orilla del
mar disfrutando de la brisa y unos exquisitos alfajores
marplatenses. Regresé muchas veces más a "la feliz"
pero sin dudas añoro la primera Mar del Plata, la de
mis seis años y mucha fantasía.
DANNY ARESSE.
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