Y el arcón
de los recuerdos hoy se abre en la época de los juegos
de nuestra niñez.
Y en estos días de computadoras y juegos en red, me remonto
a los tiernos momentos en que tuvimos la inmensa suerte
de disfrutar de una vida más sana de aire puro, de horas
de calle, de amigos incondicionales y de juegos. Y hablando
de la calle, esta era el centro de todas nuestras actividades
y a toda hora. Fue testigo de las escondidas, el “cachurra
montó a su burra”, del “poliladron”, de andar en bicicleta
o de jugar a la pelota. También en las noches de invierno,
sobre el cordón de la vereda, armábamos una fogatita con
ramas y allí cocinábamos batatas y papas al tiempo que
al calor del fuego, contábamos historias de suspenso.
Pero no todo era calle en nuestra vida, ya que eran obligadas
las visitas a las hermosas y cuidadas plazas de mi barrio,
Liniers y a los hermosos parques que la
Avenida General Paz poseía antes de su ensanche y donde
en verano cazábamos mariposas con las ramas de eucaliptos
del lugar. Y estaba la calesita con su mundo de fantasía
entre caballitos de madera y avioncitos. No nos faltaba
nuestra cuota de televisión con programas bien hechos
y escuchar música con nuestros tocadiscos. En mi infancia
desfilaron los temas musicales de María Elena Walsh,
los tan queridos Gaby, Fofó y Miliki y Pipo Pescador.
Y éramos felíces, porque recibíamos una cuota de calle,
casa, amigos, televisión, pero en su justa medida,sana
y agradable, vivencias que lamentablemente nuestros
hijos por muchas razones no pueden vivir en estos tiempos
que corren. Sin dudas nuestra infancia fue una hermosa
época...
DANNY ARESSE.

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