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Domingo Julio Vivas fue el quinto y penúltimo guitarrista estable que incorporara Carlos Gardel, sucediendo a José Ricardo, Guillermo Barbieri, José María Aguilar y Ángel Domingo Riverol y precediendo al último, Horacio Pettorossi. Paralelamente desarrolló su carrera como guitarrista, acompañando a su vez a importantes cantoras, como Rosita Quiroga, Ada Falcón, Dorita Davis, Carmen del Solar, Nelly Omar, Patrocinio Díaz y Anita Palmero, por citar las más importantes, como así también a los cantores, Héctor Palacios, Teófilo Ibáñez, Hugo del Carril, Fernando Díaz, Raúl Berón, Héctor Mauré y Enzo Valentino, entre otros.(2) VIVAS CONOCE A GARDEL
SU CICLO CON GARDEL En 1931 se vincula como guitarrista de Carlos Gardel, reemplazando a José María Aguilar y formando el terceto de guitarras que lo secunda, junto a Guillermo Barbieri y Ángel Domingo Riverol, por sugerencia del propio Barbieri, según señala Orlando Del Greco.(3) Esta primera etapa dura apenas dos meses pues Gardel se ausenta el 28 de octubre para presentarse nuevamente en Francia. Su debut oficial con el “Rey del Tango”, fue el 1ro. de septiembre de 1931, cuando lo secundara con Barbieri y Riverol, en el recordado ciclo auspiciado por Bodegas y Viñedos Giol, que se transmitía por LP6 Radio Casa América los días martes, jueves, sábados y domingos a partir de las 21 horas y que se extendiera hasta el 3 de octubre. En el disco –siempre con el mismo trío de guitarras- debuta el 4 de septiembre de 1931, cuando Gardel registra el tango “Anclao en París”, completando durante el mismo mes y en el siguiente un total de 14 temas, que pudieran ser 15 de ser correcta la anotación en los catálogos de “Odeón”, de la grabación del tango “Confesión”.
al “Zorzal”. Esta etapa se inicia en el disco con la grabación del tango “Sueño querido”, el 13 de enero y finaliza el 6 de noviembre con el tango “Madame Ivonne”, último registro de Gardel en Buenos Aires, dejando en la cera 67 interpretaciones, haciendo un total de 81 participaciones del “negro” Vivas con “El Morocho”. Cuando Gardel cantaba ante su público el tango “Silencio”, que compusiera junto a Horacio Pettorossi y Alfredo Le Pera, Vivas además de cumplir su función de guitarrista del máximo cantor, dejaba por un momento la guitarra y se encargaba de efectuar el toque de clarín con su bandoneón. Así también lo dejó en el disco en las grabaciones que efectuara en las dos versiones realizadas el 14 de febrero y el 13 de mayo de 1933. Esta función del violero fue recordada también por el cantor Enzo Valentino, que siendo chico escuchó en Cañada de Gómez cantar a Gardel y que cuando interpretó “Silencio”, Domingo Vivas hacía la introducción, pero en bandoneón.(5) Cuando Gardel cantaba ante su público el tango “Silencio”, que compusiera junto a Horacio Pettorossi y Alfredo Le Pera, Vivas además de cumplir su función de guitarrista del máximo cantor, dejaba por un momento la guitarra y se encargaba de efectuar el toque de clarín con su bandoneón. Así también lo dejó en el disco en las grabaciones que efectuara en las dos versiones realizadas el 14 de febrero y el 13 de mayo de 1933. Otro de los aportes de Vivas consistía en pasar con su bandoneón las piezas nuevas a sus compañeros. “Gardel acostumbraba hacerse pasar los tangos en bandoneón por Vivas, uno de sus guitarristas”, escribiría Alfonso Ferrari Amores en la Comunicación de la Academia Porteña del Lunfardo de agosto de 1978, con el título "Mis recuerdos de Carlos Gardel".
Al respecto Gardel le escribía a Armando Defino desde New York, el 16 de octubre de 1934. “Necesito unos tres guitarristas, todos deben ser buenos, los muchachos y otro, Aguilar u otro bueno, mejor si no es Aguilar y es bueno”. Pero también pudo haber sido Vicente Spina, según lo relatara Orlando Del Greco(3): “Cuando el gran Carlitos hacía cine en Nueva York y reclamó a Buenos Aires el envío de tres guitarristas, él (Spina) fue apalabrado para suplir a Pettorossi que era el señalado para viajar con Barbieri y Riverol, pero que por cuestiones particulares no podía hacerlo. Inconvenientes insalvables lo retuvieron optándose entonces por Aguilar a quien resistía el cantor. Al conocerse la infausta de Medellín con las pérdidas de vidas consiguientes, con dolor y tristeza musitó: -Pensar que yo debía estar allí". EL AUTOR Y EL OLVIDO De sus composiciones Gardel le grabó los tangos “El olivo” y “Salto mortal” y los valses “Amante corazón” y “Quejas del alma”. Cabe aclarar que ambos tangos los llevó al disco en 1924 y 1927 respectivamente, es decir antes que se convirtiera en uno de sus guitarristas. También “El Morocho”, aunque no llegó a registrarlos en el disco, tenía en su repertorio los tangos “Alma”, “Tan tan cartero”, “El borracho” y la polca” Agarrala si podés.(6)
EL AUTOR Y EL OLVIDO De sus composiciones Gardel le grabó los tangos “El olivo” y “Salto mortal” y los valses “Amante corazón” y “Quejas del alma”. Cabe aclarar que ambos tangos los llevó al disco en 1924 y 1927 respectivamente, es decir antes que se convirtiera en uno de sus guitarristas. También “El Morocho”, aunque no llegó a registrarlos en el disco, tenía en su repertorio los tangos “Alma”, “Tan tan cartero”, “El borracho” y la polca” Agarrala si podés.(6) Domingo Julio Vivas falleció en Buenos Aires el 15 de junio de 1952. Para las nuevas generaciones lamentablemente su nombre no es muy conocido, nuestro aporte intenta de alguna manera recordar su trayectoria, su obra y su vinculación con Gardel, tratando de salvarlo del olvido, con las siguientes palabras: “Vivas fue un permanente colaborador de Gardel, nadie se acuerda de este eficaz ejecutante del bandoneón y la guitarra”, escritas en noviembre de 1973 por Carlos Marambio Catán en su libro de memorias, “60 Años de Tango”. Alberto Rasore Notas: (2) También Eduardo Visconti ha efectuado un magnífico trabajo sobre Domingo Julio Vivas, en “La Historia del Tango”, Tomo 9, Volumen Extra, Editorial Corregidor, noviembre de 1977. (3) Orlando Del Greco, “Carlos Gardel y los Autores de sus Canciones”, Ediciones Akian, noviembre de 1980. (4) “El Tango en el Teatro Colón”, Primera parte, Juan Manuel Peña, Revista “Club de Tango”, noviembre-diciembre de 2003. (5) “Charla con Enzo Valentino”, por Néstor Pinsón, en http://www.todotango.com (6) Pablo Darío Taboada, “El repertorio no conocido de Gardel”, Revista “Todo es Historia”, Nº 43, junio de 2003. |
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