Fecha de última
actualización
12 Julio, 2008 10:23 PM
Carlos Gardel y el Perú
Por Raúl
Alvarez Russi
El que canta “cada
día mejor”. Carlos Gardel, tuvo una gran influencia
en Latinoamérica y el mundo en una época en que
no existía la globalización y todos los adelantos
con los que hoy, en un segundo, podemos comunicarnos
con el mundo.
En la época que a
él le toco vivir y desarrollarse artísticamente,
toda la difusión se mantenía muy lenta y demoraba
en conocerse en el mundo. A pesar de nunca haber
visitado personalmente al Perú, su influencia
fue masiva y su muerte como sucedió en Buenos
Aires, corrió como un reguero de pólvora por las
calles de esa Lima de aire virreynal de los años
treinta y en los más recónditos lugares del país.
.....’Murió Gardel...Murió Gardel” gritaba la
gente por las calles y luego se pegarían a los
aparatos radiofónicos de onda corta para interiorizarse
del trágico suceso acaecido en Medellín Colombia
un 24 de Junio de 1935.
Su recorrido iba a
ser toda Latinoamérica después de ese viaje y
aunque no llego a Perú, el destino le depararía
muchas “CAUSALIDADES” que estaban vinculadas con
ese, mi país. .
Por el año 1912 el poeta peruano nacido en la
heroica ciudad de Tacna, Federico Barreto, editó
un poemario titulado “Algo Mío” en la librería
francesa de Emilio Rosay, establecida en la calle
de La Merced del Jirón de la Unión en Lima. Esta
obra literaria contenía el soneto “Queja a Dios”
el cual fue obsequiado por un vaporino peruano
cuando el dueto Gardel -Razzano se encontraba
en gira artística por el puerto de Valparaíso-Chile.
Actuando como fin de fiesta de la bailarina Roxana
en el desaparecido Teatro Colón; a los cantores
les gustaron los versos y Gardel le puso música.
Sin saberlo estaba creando un vals peruano, lo
rebautizo como “Ay Aurora” editando la pieza para
piano y canto, grabándola en disco de pizarra
para el sello ODEON-Nacional, surco en el cual
Gardel hace la segunda voz.
Al año
siguiente cuando estrena como solista en el hoy
teatro Maipo, llamado originalmente Teatro Esmeralda,
el primer tango cantado: “Mi noche triste”, estaba
acompañado por la guitarra de José Ricardo apodado
el “Negro” quien naciera de padres italianos en
el puerto peruano de Mollendo, según me contara
en una oportunidad uno de los mas importantes
coleccionistas argentinos Héctor Ernie .
Por 1925
debutan en el Teatro Nacional de Buenos Aires
un conjunto folklórico cuzqueño bajo la dirección
del músico Desiderio Rojas quienes divulgaron
las notas de un triste cajamarquino “Llora Corazón”
original de Luis Gálvez y Carlos Casanova. Impresionado
por la melancólica melodía Gardel la acondiciono
para un vals siendo éste su segunda vals peruano.
En 1932
filma en Francia su tercera película: “Melodía
de arrabal” con Imperio Argentina donde nace una
amistad con Felipe Sassone, empresario, dramaturgo,
poeta y tenor que participa en la película y que
estaba raducado en Francia desde hacia muchísimo
tiempo.
Ya en
New York, en plena presentaciones radiales y fílmicas,
conoce al cantor peruano Jorge Escudero naciendo
una amistad que duro todo el tiempo de residencia
en esa urbe norteamericana. Cuentan que Gardel
le regaló a Escudero un vistoso chiripa campero
y éste le da a conocer muchas obras peruanas que
estaban planificadas para grabarlas. Jorge Escudero
llego a grabar con la orquesta de Terig Tucci,
quien fue el principal artífice musical de las
películas que filmó Gardel en los Estados Unidos..
Su
predilección por las carreras de caballos
y su amistad con el famoso jinete Irineo Leguisamo,
quizás uno de los mas afectados por su desaparición
física tan pronto y en las circunstancias
que sucedieron, tiene un record en el Perú.
Irineo Leguismao corrió y triunfo en los tres
Hipódromos que
tuvo Lima:
El Santa Beatriz década del treinta, el San
Felipe década de los cincuenta y el actual
Monterrico década de los sesenta. Todo un
record digno del libro de Guinnes.
Su compañero
y gran amigo Tito Luisardo visitó el Perú por
primera vez en 1944 con la compañía de Revistas
de Maria Antinea, siendo invitado por Juan Manuel
Carrera el creador del “Día de la Canción Criolla
Peruana” y pasaron momentos muy agradables en
el Centro Musical Carlos Saco a disfrutando de
la música peruana.
A
fines de 1958 la actriz y compañera fílmica
en "Cuesta Abajo", Mona Maris, radico en Lima,
siendo figura principal en los eventos sociales
del los "apachurrantes años cincuenta", como
diría el
maestro
del periodismo de espectáculos ya fallecido
Guido Monteverde. Luego se estableció en Morococha
.
Le
grabó 23 temas y fueron grandes amigos,
Enrique Cadícamo el poeta del tango, gran
difusor del vals peruano y admirador del
llamado “Maestro de los Autores Compositores
del Perú”, Felipe Pinglo Alva el autor del
vals peruano “El Plebeyo”, también
gustaba
del tema “El Guardián”, y siempre le pedía
a su hija Mónica que se lo cantara.
Un recuerdo
a quien en vida fuera en el Perú “La Voz de la
Tradición”: Aurelio Collantes. Algunos de estos
datos me los brindó y otros los fui recabando
a lo largo de mis entrevistas.
En el
Perú en su último CD el reconocido folklorista
costeño Abelardo Vásquez, ya fallecido, le dedica
un vals peruano titulado “A Carlos Gardel” y en
el 2004 a quien se le conoce en el Perú con toda
justicia como “El Caballero de la Décima”, German
Sunico Bazan, le dedico una décima que se enmarco
en un cuadro artístico con la foto del Zorzal
y se donó por intermedio del Centro Peruano de
Historia y Cultura de Miami al Museo “Casa Carlos
Gardel” en Buenos Aires, donde estuvo expuesto.
Lo cierto es que los peruanos también estamos
convencidos que el TROESMA cada día canta mejor
La vida
me depararía en la década de los ochenta, cuando
radique en la ciudad de Buenos Aires, conocer
a tres figuras que fueron importantísimas en la
vida de Carlos Gardel en diferentes etapas: Mona
Maris, Irineo Leguisamo y Enrique Cadicamo, quienes
me contaron anécdotas relacionadas con el Perú
y el Zorzal Criollo argentino.
También
tuve el honor de conocer a principales personajes
que, cada uno en su genero, difunden la figura
de Carlos Gardel. Ellos son: Jorge Gottling prestigioso
periodista del Diario Clarín de Buenos Aires que
me designó para llevar a Lima el libro del Diario
“Gardel 50 años después” que prologó de puño y
letra el laureado escritor peruano Mario Vargas
Llosa y lo llenaran personalidades de la política,
espectáculo y social del Perú.
Oscar
del Priore, un importante periodista, escritor
y coleccionista con el cual difundí el vals peruano
grabado por interpretes argentinos en sus programas
radiales y Hermenegildo Sabat considerado uno
de los más grandes dibujantes de la historia americana,
a ellos los considero mis maestros...
...Y
una de las vivencias mas importantes de esa etapa,
fue haber visitado su tumba con mi padre Alfonso
Álvarez Lino y haberle colocado un clavel en la
solapa y un cigarrillo entre sus dedos al bronce
que sonríe. Mi padre - quien contaba con 17 años
cuando muere Gardel y empieza el mito no solo
en la Argentina, el Perú y el mundo entero - admiraba
al cantor Carlos Gardel y les trasmitió e inculco
esa admiración a sus hijos y como él muchos padres
en el mundo hicieron que esa llama quede prendida
y que el 11 de diciembre, “Día del Tango” y fecha
de su nacimiento, renazcan los “Corazones Gardelianos”
en los mas recónditos lugares de nuestra América
Morena..